(Pienso, hablando legalmente, que hay una razón muy sólida para enjuiciar a todo presidente norteamericano desde la segunda guerra mundial. Todos han sido francos criminales o han estado involucrados en serios crímenes de guerra.) Chomsky

Wednesday, March 16, 2016

Los otros refugiados -

Los otros refugiados - Esglobal - Esglobal - Política, economía e ideas sobre el mundo en español

Refugiadas eritreas en el este de Sudán, mucho de ellos buscan llegar a Europa. Ashraf Shazly/AFP/Getty Images



Refugiadas eritreas en el este de Sudán, mucho de ellos buscan llegar a Europa. Ashraf Shazly/AFP/Getty Images
Refugiadas eritreas en el este de Sudán, mucho de ellos buscan llegar a Europa. Ashraf Shazly/AFP/Getty Images
En el mundo, los refugiados suman cerca de 60 millones, poco menos que la población de Francia. No obstante, no todos reciben el mismo tratamiento mediático, ni captan similares atenciones políticas. Si los sirios, los afganos y los iraquíes han estado en el centro de la agenda europea por sus historias particularmente dramáticas; otros, en particular varios provenientes de países africanos donde el respeto por los derechos humanos es una utopía, han sido considerados erróneamente inmigrantes económicos.

“Solamente los sirios, afganos e iraquíes son refugiados” 
Falso. Los países del Cuerno de África siguen produciendo cantidades récord de refugiados, en particular Somalia. Tan solo en 2014 más de un millón de somalíes abandonaron su país de origen. Además, de Sudán huyeron 800.000 personas, y del Congo, Myanmar y Sudán del Sur juntos se fugó medio millón. Igualmente de Irak, Colombia y República Centroafricana, se fueron 400.000 personas en 2015, según cifras de la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR).
No es casualidad. En cada uno de estos países, hay conflictos en curso.
Desde la caída del dictador Mohamed Siad Barre, Somalia vive sumida en la guerra crónica y el caos desde el conflicto civil de 1991, lo que posteriormente generó una intervención militar de Estados Unidos (1992) -que también fracasó- y la infiltración de todo tipo de criminales y grupos extremistas. Entre 2008 y 2009, el país se ganó las portadas de muchos diarios internacionales únicamente por el fenómeno de los piratas somalíes que secuestraban barcos con tribulaciones europeas, un fenómeno que ahora ha disminuido. Esta reducción de la piratería  no se debe a que se hayan solucionado los problemas endémicos de hambre, marginación y persecución que padece gran parte de la población local, sino porque los barcos europeos -en la zona, pescan atún y otros peces muchas compañías francesas, españolas e italianas- han aumentado la seguridad y están más armados.
Otro es el caso de un conflicto más reciente como el de República Centroafricana, donde en los últimos dos años se desarrolló una cruenta guerra étnico-religiosa, entre cristianos y musulmanes, en una zona en la que sobran los intereses de numerosas compañías internacionales -incluso europeas- en sectores tan rentables como el petróleo, la minería, infraestructuras, telecomunicaciones y diamantes.

“Los africanos que vienen a Europa son migrantes económicos”
Sí y no. La opinión pública europea y buena parte de su clase política consideran a los africanos como migrantes económicos, es decir, personas que se desplazan a causa de que huyen de la pobreza y marginación en sus países de origen. Y esto, en numerosos casos, es cierto.
No obstante, entre las personas que llegan a Europa, un colectivo muy visible es el de los eritreos, los cuales no provienen precisamente de uno de los Estados más democráticos del mundo. Más bien lo contrario. Este país africano es hoy es una de las naciones más represivas y cerradas del continente. Tanto es así que no sólo el periodista libre es inexistente y el acceso a periodistas extranjeros prácticamente nulo, sino que también las ONG tienen fuertísimas dificultades para obtener información de Eritrea, como ha denunciado, entre otros, Amnistía Internacional. Y, a pesar de todo esto, la situación en Eritrea es olvidada, lo que genera una marginación aún más grande en estas personas que, en su desesperado periplo hacia Europa o Israel, caen incluso con más facilidad en las redes de los traficantes de personas. Las violaciones de derechos humanos en este país africano son de “un alcance y una escala que raramente se han visto en otro lugar”, se lee en un informe de Naciones Unidas de junio pasado, en el que se acusa al presidente eritreo, Isaias Afwerki -en el poder interrumpidamente desde la independencia, en 1993-, de haber creado un Estado totalitario en el que hay “violaciones de derechos humanos sistemáticas, generalizadas y flagrantes que han creado un clima de temor en el que la disidencia se ahoga, una gran parte de la población está sometida a trabajos forzados y encarcelamiento y cientos de miles de refugiados han huido del país”. Además, a pesar de que la guerra con Etiopía ha acabado ya, el Gobierno sigue aplicando muchas medidas instauradas durante ese conflicto (1998-2000), amparándose bajo el hecho de que algunas escaramuzas han continuado produciéndose entre ambos Estados. Entre estas medidas, está ser recluidos durante años, sin ser acusados formalmente de delito alguno.
Otro es el ejemplo de Gambia, país que produce menos refugiados a Europa -pues su población es más escasa-, pero donde desde el golpe de Estado de 1994 gobierna la misma persona, Yahya Jammeh, quien persigue a todo aquel que vaya en contra de sus intereses. Y, peor aún es quizá la situación de Sudán del Sur, el Estado más joven del mundo, creado en 2011 -tras un conflicto que duró dos décadas y en el que murió un millón y medio de personas-. Ya en 2013 en el país estallaron nuevos incidentes, lo que sólo se frenó con el acuerdo de paz firmado entre los rebeldes y el gobierno legítimo en agosto pasado. Sin embargo, en los últimos días, este pacto ha sido nuevamente puesto en discusión, lo que amenaza con generar una nueva ola de violencia.

“Hay personas que han vivido dos veces la experiencia de ser refugiados” 

Otro es el fenómeno de los palestinos refugiados en Siria, los cuales, después de que comenzara el conflicto en ese país en 2012, han tenido que irse a otros lugares. De hecho, muchos Estados hoy en guerra han alojado refugiados en tiempos de paz, lo que, sin duda, es particularmente dramático.
Sí
 
y quizá el caso más reciente es el de Yemen, país en el que últimamente se ha revertido el flujo migratorio de eritreos, etíopes y somalíes que escapaban del hambre, de regímenes autoritarios y del terrorismo y cruzaban en pateras los 30 kilómetros que separan las costas de Yibuti y Yemen. El país ahora se encuentra sumido entre el avance de los rebeldes hutíes hacia el sur y los bombardeos de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí.

“Los refugiados solo vienen a Europa” 
No es así. Si bien el 86% de los refugiados viven en los países más industrializados -era el 70% hace una década-, en Turquía hay casi 2 millones de sirios, más que ningún otro Estado del planeta. Otros 2 millones de sirios están en Egipto, Irak, Jordania y Líbano, el cual, como ha subrayado reiteradamente Amnistía Internacional, hospeda a unos 1,2 millones de refugiados de Siria, el equivalente a alrededor de una de cada cinco personas de la población del país. Por su parte, Irán es el tercer Estado con mayor número de refugiados y, a causa de la guerra en Ucrania, Rusia registró en 2014 un alto número de solicitudes de asilo.

Además, un caso muy llamativo es el de cerca de 200.000 personas de origen haitiano que viven en República Dominicana y que, desde la controvertida sentencia del Tribunal Constitucional  dominicano -con carácter retroactivo- de 2013, están en condición de apátridas, a riesgo de ser deportados y de convertirse en futuros desplazados y posiblemente refugiados. El caso choca más aún que América Latina ha acogido históricamente a numerosos colectivos de personas que huían de situaciones de conflicto, incluso últimamente cuando varios Estados de la región -Argentina, Brasil, Chile y Uruguay- aceptaron recibir a ciudadanos de nacionalidad siria.
Dicho esto, según ACNUR y la Organización Mundial de Migraciones (OIM, por sus siglas en inglés), en 2015 Europa recibió a la mayor ola de personas desplazadas por la guerra desde los 90, en la época del cruento enfrentamiento por la desintegración de Yugoslavia. En total, fue registrada la llegada de más de un millón de personas, de las cuales 942.400 se postularon para recibir el asilo político (más 75% son sirios, iraquíes y afganos). Este fenómeno sorprendió incluso a los cooperantes por la rapidez a través de la cual los desplazados cumplieron el viaje (tanto que algunos, a pesar todas las trabas y dificultades, incluso lograron cruzar los Balcanes en menos de una semana). Alemania fue el país que más refugiados aceptó alojar, seguido por Suecia, Francia, Italia y Reino Unido.

“Los refugiados son pocos, la mayoría son migrantes”
En parte, sí. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en el mundo los migrantes internos son 740 millones, mientras que los que los internacionales -es decir los que se fueron de su país- alcanzaron los 232 millones en 2013, de los cuales el 50% se encuentran en países ricos, principalmente Australia, Estados Unidos, Canadá, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Rusia y países de la Unión Europea. En cambio, de acuerdo con ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, el número de desplazados por la guerra y conflictos ha ido creciendo enormemente en los últimos años, pasando de 37,5 millones en 2005 a los 59,5 millones de hoy. De estos, los refugiados sumaban cerca de 19,4 millones en 2014, mientras que el resto (38 millones) son desplazados internos y solicitantes de asilo. En todo caso, para ambos grupos, migrantes y refugiados, tanto 2014 como 2015, fueron años récord, lo que refleja tanto un tablero geopolítico más ensangrentando como una desigualdad social en alza.

“Muchos inmigrantes se hacen pasar por refugiados”
Depende. El fenómeno existe, pero no hay que generalizar. A causa de que obtener un permiso de estancia en muchos países europeos es más difícil que ganar la lotería, algunos migrantes intentan hacerse pasar por las nacionalidades que más tienen posibilidad de obtener el estatus de protección humanitaria o refugiado político. Algo que rara vez triunfa.
El fenómeno se origina asimismo en que las opiniones públicas de los Estados de acogida son a menudo influenciadas por la atención mediática y política que hay (o no hay) sobre los conflictos en curso en el mundo. No todos reciben el mismo tratamiento, sobre todo si el conflicto perdura por un periodo de tiempo más amplio. Esto es lo que hace que algunas nacionalidades obtengan con más o menos facilidad los estatus de protección humanitaria o de asilado político necesarios, a su vez, para recibir los permisos en los países de acogida.

Guerra en Siria: “Los norteamericanos nos daban lecciones de cómo hacer la revolución” | Internacional | EL PAÍS

Guerra en Siria: “Los norteamericanos nos daban lecciones de cómo hacer la revolución” | Internacional | EL PAÍS



El activista Khaled Elekhetyar
El activista Khaled Elekhetyar, en un café de Beirut. NATALIA SANCHA
El activista Khaled Elekhetyar, en un café de Beirut. NATALIA SANCHA
Hacer balance no es fácil para el activista y periodista Jaled Elejetyar, de 34 años y oriundo de la ciudad vieja de Damasco. Como no lo es para los cientos de jóvenes activistas sirios, que han sido expulsados en masa de lo que comenzó como una revolución prodemocrática. Perseguidos, encarcelados, torturados y asesinados por el Gobierno de Damasco o por los grupos yihadistas que proliferan en el país, la gran mayoría han huido a Europa. Los menos han optado por la cercanía que ofrecen países vecinos como Turquía. Muchos menos, como Jaled, lo hacen en Líbano, considerado una prolongación de Siria. Fue de los primeros en nutrir a los grandes medios internacionales con informaciones desde una Siria en la que muy pocos lograban entrar o simplemente entender las manifestaciones de marzo de 2011.

Elejetyar califica a la revolución siria como la primera en la era de las nuevas tecnologías. Herramientas de las que se sirvieron para contar minuto a minuto, generando ingentes cantidades de información. “Hoy necesitamos tiempo, tomar distancia, digerir y analizar. Nadie puede juzgar una revolución en cinco años”, dice convencido de que aquellos que sembraron las protestas no han de ser necesariamente los que recojan los frutos. “Si la revolución francesa hubiera ocurrido en 2011, las imágenes de Robespierre siendo decapitado habrían inundado
 Twitter. Y los europeos tendrían otra idea de una revolución en la que se decapita a sus líderes”, ironiza con el sarcasmo propio de los desterrados.Miembro del Centro Sirio para los Medios y la Libertad de Expresión, en 2012 tuvo que huir con lo puesto tras el arresto de uno de sus compañeros. Esa sería la última vez que viera a su familia. Obtuvo asilo en Suecia, pero lo rechazó. “Pensé que sería más útil aquí”, relata al tiempo que empalma un pitillo tras otro. Los que han buscado refugio en Europa tampoco logran arrancar con su nueva vida. Alejarse de esa guerra, a la que Elejetyar se refiere constantemente como "revolución", les proporciona un descanso mental efímero que más tarde torna en impotencia desde la lejanía.
El joven parece cargar sobre sus espaldas con una pesada lista de cuentas y responsabilidades pendientes de saldar. La factura comienza con la generación de opositores laicos de los años 70, aquellos, según Elejetyar, “cuya incapacidad para aportar una alternativa viable abrió las puertas al régimen de [Hafez el] Asad padre”. Las decepciones incluyen también al joven Bachar el Asad, educado en Europa que asumió la presidencia en el 2000 cargado de promesas de reformas que nunca llegaron. Tampoco exculpa a los Hermanos Musulmanes, quienes según Elekhetyar intentaron cooptarles desde el inicio para hacer bulto en las manifestaciones de los viernes, a las puertas de las mezquitas. Y ello sin propiciar debate alguno.
En 2008, Elejetyar participó en el paraguas de grupos opositores conocido como la Declaración de Damasco. Sin embargo, en las discusiones que tenían lugar a puerta cerrada en casas de conocidos líderes, las voces de los jóvenes eran sistemáticamente ignoradas. “El régimen ha logrado manufacturar una oposición a su imagen y semejanza”, señala. Conoce bien al régimen a través de su tío, Hisham Elejetyar, quien fuera jefe de la inteligencia siria hasta su asesinato en 2012, en un atentado en el que también pereció Asef Shawkat, cuñado del presidente. “Básicamente mi tío encarceló a la mayoría de los padres de mis amigos”, admite con una amarga mueca.

Mirando hacia el pasado, analiza las primeras protestas de marzo de 2011, como “un acto espontáneo” que pone de manifiesto la incapacidad de todos los líderes de oposición para catalizar en las calles el hastío popular. “En el mismo instante en que los manifestantes pisaron las calles de Deraa a quien derrocaron no fue al régimen, sino a una oposición disfuncional”.
Huérfanos de líderes, la generación de activistas ahonda su frustración ante ‘”una revolución hoy secuestrada”. Un desencanto del que también participa Occidente. “Los norteamericanos nos daban lecciones de cómo hacer la revolución invitándonos a taller tras taller”, continúa. “Los europeos sobre valores democráticos hoy ausentes en su gestión de la crisis de refugiados”, suma. Como consecuencia, Elejetyar asegura que hoy se enfrentan a un régimen más radicalizado y más fuerte que cinco años atrás. Para ello, khaled se aferra a su teclado, y única posesión.
En su balance, también hay cabida para la autocrítica. “Muchos activista pensaron que esto era un trabajo a tiempo parcial y que la revolución se conseguiría en una sola noche. Craso error, aunque yo tampoco pensé que llevaría tanto tiempo”, reconoce. Las vivencias en un destierro forzoso modelan a una generación hoy esparcida por el mundo con un certero pero desconocido impacto en el futuro de Siria. “Empezamos una revolución para cambiar un régimen en Siria, pero nos dimos cuenta que para cambiar el de Siria hay que cambiar primero el régimen mundial. Algo que no podemos hacer solos”, concluye Elejetyar.

Saturday, February 27, 2016

Uno de los sospechosos del 11-S denuncia ser víctima de abusos en Guantánamo

Uno de los sospechosos del 11-S denuncia ser víctima de abusos en Guantánamo



Uno de los sospechosos del 11-S denuncia ser víctima de abusos en Guantánamo

Asegura que los guardias le han privado del sueño durante años haciendo ruido y emitiendo vibraciones
EUROPA PRESS27 de febrero de 2016.




Los abogados del ciudadano yemení Ramzi bin Al Shibh,sospechoso de participar en los atentados del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos, han informado al tribunal de que su cliente lleva años siendo objeto de abusos por los guardias de la cárcel de Guantánamo en la que se encuentra y han pedido la suspensión de los procedimientos hasta que cese este comportamiento.
Al Shibh, de 43 años, testificó el pasado viernes en la audiencia preliminar que los guardias de Guantánamo le han privado de sueño durante años haciendo ruido y emitiendo vibraciones que le impedían dormir.

Los guardias, ha añadido, han ignorado sistemáticamente la orden emitida en el 2013 por el magistrado militar coronel James Pohl para que cesaran estos abusos. La Fiscalía ha acusado al yemení de mentir al tribunal.
El abogado de Al Shibh, James Harrington, ha expresado su preocupación por el bienestar de su cliente ante «las posibles represalias de las que podría ser víctima tras dar este testimonio».


Uno de los 'cerebros' del 11-S denuncia ser víctima de abusos en Guantánamo

P. M. P. / Agencias


Ramzi bin Al Shibh fue arrestado en Karachi (Pakistán) en septiembre de 2002, un año después de los atentados que los Estados Unidos le acusan de planificar. Calificado como terrorista por el FBI, era miembro de la Célula de Hamburgo que, desde 1998, se ocupó de preparar la masacre que cambiaría el mundo. Tras ser trasladado a un lugar desconocido para ser interrogado por la CIA, en 2006 fue oficialmente encerrado en Guantánamo. Desde entonces sigue preso en el famoso centro de detención, donde sus abogados aseguran que ha recibido abusos y maltratos por parte de los guardias de la prisión.

Privado del sueño

Al Shibh, de 43 años, testificó el pasado viernes en la audiencia preliminar que los guardias de Guantánamo le han privado de sueño durante añoshaciendo ruido y emitiendo vibraciones que le impedían dormir. Los guardias, ha añadido, han ignorado sistemáticamente la orden emitida en 2013 por el magistrado militar coronel James Pohl para que cesaran estos abusos. La Fiscalía ha acusado al yemení de mentir al tribunal.

El abogado de Al Shibh, James Harrington, ha expresado su preocupación por el bienestar de su cliente ante "las posibles represalias de las que podría ser víctima tras dar este testimonio". Cuando Al Shibh se quejó a un comandante del centro por su situación, el oficial "le hizo un corte de mangas y le dijo que le gustaban las cosas del revés, así que se podía ir acostumbrando", aseguró su letrado.

La cárcel más polémica del mundo

No es la primera vez que un preso de Guantánamo denuncia haber sufrido abusos en el centro. Hace unos días, Amnistía Internacional sacó a la luz que uno de los cabecillas del 11-S, Al-Hawsawi, recibía fuertes torturas en el centro de detención. En 2011, 759 informes sobre Guantánamo salieron a la luz con el destape de Wikileaks, mostrandoprácticas impropias de la nación que se considera líder de Occidente: detenciones basadas en delaciones, largos períodos de cárcel sin pruebasy numerosas acusaciones de torturas, así como la alimentación forzada, prohibida por las normas internacionales.
Esta misma semana, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunció que presentaría al Congreso un plan para cerrar la cárcel de Guantánamo, defendiendo que "no tiene sentido" mantener una instalación abierta que "el mundo condena y los terroristas utilizan como excusa para reclutar".

Thursday, February 25, 2016

Un monstruo con vida propia. GUANTANAMO

Un monstruo con vida propia | Internacional | EL PAÍS




Detenidos en Guantánamo, en 2009.
Detenidos en Guantánamo, en 2009.  REUTERS


Guantánamo tiene vida propia. Casi imposible cerrarlo, por mucho que se empeñe Obama. No quedará cerrado ni siquiera el día en que se eche el baldón a la instalación carcelaria en territorio cubano. No lo hará el actual presidente de los Estados Unidos, que lo llevaba en el programa presidencial con el que ganó las elecciones en 2008 y que firmó tras su toma de posesión una orden de cierre que debía entrar en vigor en enero de 2010. Y será difícil que lo haga su sucesor, incluso si fuera Bernie Sanders. No digamos ya si vencen Trump, Cruz o Marco Rubio, todos encantados con mantener abierto el penal.
Ahora hay 91 detenidos. Todos hombres y musulmanes. Algunos entre los 780 que han pasado por sus celdas entraron como niños; 689 han sido repatriados o transferidos a países terceros; y 24 han sido designados por las comisiones militares para su detención indefinida sin cargos ni juicio civil, de forma que Guantánamo vivirá mientras ellos vivan, aunque sea en cárceles especiales en territorio de EE UU en caso de que llegara a producirse la transferencia que Obama se propone.
Imaginado como la cárcel de irás y no volverás por los juristas asesores de George W. Bush, debía servir para detener indefinidamente a los talibanes y a los miembros de Al Qaeda sin ofrecerles las garantías de los tribunales de EE UU. Eran combatientes enemigos sin Estado a los que no se les aplicaban las convenciones de Ginebra para prisioneros de guerra. Tal invención se acogía al carácter excepcional y extremadamente peligroso del nuevo terrorismo, que obligaba a dejar de lado el garantismo para construir un limbo jurídico donde no existiera protección alguna.
Obama ha señalado que Guantánamo sirve para lo contrario de lo que se había imaginado y es ahora un peligro para la seguridad: sirve como bandera propagandística para reclutar terroristas, dificulta las relaciones con los aliados de Washington, y tiene unos costes económicos desmesurados. Pero el actual Congreso, de mayoría republicana, no hará caso a su petición de clausura, como no se lo hizo en 2009 el Congreso de mayoría demócrata. Nada más impopular que llevar presos de Guantánamo a territorio americano, donde tienen sus votantes los congresistas y senadores.
Hay argumentos republicanos para mantener Guantánamo: tiene buen cartel la mano dura y sin límites contra los terroristas, aun a costa del Estado de derecho. Pero los auténticos motivos son electoralistas y valen para todos. Al final, el último argumento es que de nada sirve echar una mano a un presidente débil y sin mayoría en el Congreso en su último año de mandato, el famoso pato cojo.
Guantánamo es un cráter radioactivo que abrió George W. Bush en 2002 tras el 11-S, cuando Estados Unidos invadió Afganistán, y que no supo liquidar Barack Obama en los primeros compases de su mandato: por falta de concentración —estaba entregado en cuerpo y alma a la reforma sanitaria— y quizás por su carácter dubitativo. Sus radiaciones permanecerán mientras estén vivos los presos allí detenidos indefinidamente, casi todos ellos suficientemente jóvenes como para amargar unas cuantas presidencias después de Obama.

Wednesday, February 24, 2016

Obama presentó un plan para cerrar Guantánamo en forma definitiva

Obama presentó un plan para cerrar Guantánamo en forma definitiva









El presidente estadounidense Barack Obama presentó un plan en el Congreso para cerrar finalmente la cárcel cubana de Guantánamo, uno de los símbolos de los abusos cometidos tras el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, y transferir los detenidos que allí quedan a diferentes prisiones en su propio territorio.
De esta manera intenta cumplir con una de sus principales promesas de campaña antes de terminar su mandato, y contribuir con un gesto político al acercamiento iniciado con el gobierno de Raúl Castro. Sin embargo, no figura en los planes devolver el territorio a los cubanos, algo que los isleños vienen reclamando hace años.
Obama justificó su proyecto en el carácter perjudicial que tiene esa cárcel para EE.UU. “El cierre de Guantánamo es el cierre de un capítulo de nuestra historia, y aprender la lección del 11 de septiembre”, afirmó. “Desde hace tiempo es evidente que Guantánamo amenaza los valores de los estadounidenses y no ayuda a nuestra seguridad nacional”, agregó.
El mandatario admitió que encontrará obstáculos políticos ya que la oposición republicana buscará impedir que avance en el Congreso, pero señaló que se debe eliminar esa prisión porque “es vista como una mancha” para su país. “Es contraproducente en la lucha contra el terrorismo”, destacó, para luego apuntar a la falta de legitimidad legal que tiene. A quince años del 11/S, dijo Obama, “todavía tenemos que defender la existencia de un centro de detención y proceso donde no se ha alcanzado un solo veredicto, ni uno solo”.
La Base Naval de la Bahía de Guantánamo fue establecida en 1898, cuando EE.UU. ocupó la isla militarmente tras vencer a España en la guerra hispano-estadounidense. Pero a partir de 1903 estableció un acuerdo de alquiler permanente con las autoridades de la isla, que sólo puede anularse si las dos partes aceptan. Washington nunca quiso devolverlo, pese a los reclamos cubanos, por considerar que el lugar es una posición militar estratégica para el país.
Estados Unidos controla 116 km cuadrados en la bahía de Guantánamo. Allí, la frontera entre estadounidenses y cubanos es de 28 km, delimitados por dos hileras de vallas de tres metros de altura. En el medio hay un terreno neutral sembrado de minas explosivas.
Después de los atentados de 2001, el entonces presidente George W. Bush convirtió el lugar en una prisión de alta seguridad para acusados de terrorismo. Por sus celdas pasaron los detenidos más importantes, muchos de ellos capturados en Afganistán a raíz de la guerra contra los talibanes.
Según las denuncias realizadas por organismos de derechos humanos, allí se aplicaron en forma sistemática torturas psicológicas y físicas. Por eso Obama dijo que “mina nuestra posición en el mundo y es vista como una mancha en nuestro amplio récord manteniendo los más altos estándares del estado de derecho’’.
La prisión llegó a tener 800 presos. Cuando asumió Obama había 245, y actualmente quedarían sólo 91, ya que muchos fueron trasladados a otras jurisdicciones: cárceles en territorio estadounidense o en países aliados. Varios de los que quedan son considerados muy peligrosos. Inclusive entran en una categoría de prisioneros militares que no son sometidos a juicio. Entre ellos está Khalid Sheikh Mohammed, considerado uno de los cerebros de los atentados del 11/S.
La propuesta de cierre es parte del último esfuerzo de Obama para cumplir una promesa de campaña hecha en 2008. El proyecto contempla enviar los reclusos que quedan a 13 diferentes lugares, entre ellas prisiones ya existentes en Colorado, Carolina del Sur y Kansas, además de otras seis instalaciones en bases militares.
La oposición salió rápidamente a rechazar la propuesta. El senador y pre candidato presidencial republicano Marco Rubio impulsó ayer mismo una propuesta de ley para que Obama no pueda transferir el territorio a Cuba ni hacer modificación alguna sin autorización del Congreso. Después, durante un acto partidario, Rubio afirmó: “No solo no vamos a cerrar Guantánamo, cuando yo sea presidente, si capturamos a un terrorista vivo no va a tener una audiencia en Manhattan, no será enviado a Nevada, sino que van a ir a Guantánamo y vamos a descubrir todo lo que sabe”.
En cambio el pre candidato demócrata a la presidencia, Bernie Sanders, respaldó los argumentos de Obama y dijo sentirse “feliz” por la iniciativa. “Guantánamo ha dañado nuestra posición moral y socavado nuestra política exterior”, afirmó el político.

Tuesday, February 23, 2016

Los lanzamientos del Pentágono plan para cerrar Guantánamo, pese a la oposición republicana

Los lanzamientos del Pentágono plan para cerrar Guantánamo, pese a la oposición republicana





WASHINGTON - El Pentágono dio a conocer un plan anticipado de largo que describe los pasos que la administración Obama tomará para cerrar el centro de detención de Guantánamo notoria.
El documento publicado el martes por la mañana contenía algunas sorpresas y no pudo remediar los conflictos entre las aspiraciones del presidente Barack Obama de cerrar Guantánamo durante su último año de gobierno y legales restricciones impuestas por los republicanos en el Congreso que impiden el presidente de envío de cualquiera de las personas que siguen detenidas los EE.UU. fue lanzado por el Pentágono no debido a un importante acuerdo entre la Casa blanca y el Congreso, pero a causa de un plazo establecido por los legisladores por "los detalles de una estrategia global" sobre la manera de detener a las personas presentes y futuras capturados como parte de la ancha llegar a la guerra contra el terrorismo.
El plan se parece mucho a lo que Obama ha pedido desde hace tiempo: la transferencia de aquellos que han sido aptos para liberación de países terceros, con lo que los que pueden ser acusado de un crimen a juicio, y trabajando con el Congreso para mover los restantes prisioneros a una cárcel de EE.UU. - un esfuerzo fuera de la ley a los legisladores en la factura anual de los gastos de defensa.
La Casa Blanca se refiere a la población de los presos que no puede ser acusado de un crimen - ya sea por falta de pruebas o porque la evidencia disponible está contaminada por la tortura -, pero se consideró demasiado peligroso para liberar el "mínimo irreductible". en este momento hay 91 presos en Guantánamo, incluyendo 35 que han sido aprobados para su transferencia. 
Un alto funcionario del gobierno dijo el martes que estos prisioneros podrían ser transferidos a una instalación militar existente modificado en suelo estadounidense o en un nuevo sitio construido específicamente para los prisioneros de Guantánamo. El plan del Pentágono no recomienda un sitio específico, pero Fort Leavenworth en Kansas y el Brig consolidado Naval de Estados Unidos en Carolina del Sur han estado flotando como posibles instalaciones.
Los republicanos rechazan cualquier propuesta que implique el movimiento detenidos de Guantánamo en Estados Unidos, por lo que es claro cómo Obama va a poner en práctica el plan del Pentágono, sin pasar por los legisladores por completo. El senador Pat Roberts (R-Kan.) Ha puesto un alto en el nominado del presidente por el secretario del Ejército, Eric Fanning, el primero abiertamente homosexual individuo a ser nominado para encabezar una de las ramas militares. Katherine Caballero, portavoz de Roberts, dijo que está dispuesto a usar "herramientas legislativas a su alcance para evitar esta transferencia."
El funcionario de la administración describió la oposición republicana como sin sentido.
"Y pensar que no podemos mantener 30 a 60 personas en un centro de seguridad del Departamento de Defensa, que no aceptamos esa premisa," dijo.
MARK WILSON / GETTY IMAGES
Se reconoció la ardua la Casa Blanca se enfrenta en conseguir los republicanos del Congreso para aceptar el plan propuesto para cerrar Guantánamo, pero dijo que Obama está comprometido a tomar Guantánamo "fuera de la placa del próximo presidente." En cuanto a cómo hacerlo, dada la actual legal restricciones, el funcionario dijo a los periodistas simplemente, "es un requisito profesional para ser optimistas en este negocio."

Friday, February 19, 2016

Traducciones de la revolución siria: La guerra contra el terrorismo como sistema intern...

Traducciones de la revolución siria: La guerra contra el terrorismo como sistema intern...: Texto original: Al-Hayat Autor: Yassin al-Haj Saleh Fecha: 16/02/2016 Lo más parecido a un foco de atención mundial t...





Cuando hya alguien que habla, y no solo habla sino que dice, dice algo, y es importante, siempre es importante.Y jamas va acompañado de palabras altisonantes.

Este pequeño texto resume, en su brevedad la mirada inteligente sobre lo que acontece, señala donde esta el meollo, y donde el corazón de esta enorme parafernalia que han ido levantando en torno a nosotros, este enorme escenario, en el que tratan de que seamos infinitas comparsas de un drama escrito por ASTUTOS IMBÉCILES.

Gracias por esta voz, como la que se puede escuchar en una esquina cualquiera del antigua mercado.

Me llevo el texto, citando las fuetes, a volarlo entre las manos de otros amigos.

Confío en que vayamos, poco a poco, asumiendo la existencia de una PERIFERIA, corazón indudable de una nueva época, o al menos de un nuevo ORDEN INTERNACIONAL.

El fin de Occidente, de esta civilización, va a entrañar, sufrimiento, dolor, caos...mucho sufrimiento.

Nadie que ha detentado tanto Poder lo ha dejado por "las buenas". Jamas.

Y estos últimos cien años hablan de un final realmente largo y duro.

Los NECIOS hace tiempo que ocupan la parte alta de la pirámide.

Y la necedad es contagiosa.

Saludos




La guerra contra el terrorismo como sistema internacional



Texto original: Al-Hayat

Autor: Yassin al-Haj Saleh

Fecha: 16/02/2016


Lo más parecido a un foco de atención mundial tras los atentados del 11-S y en cierto modo desde el fin de la guerra fría es "la guerra contra el terrorismo". Y lo que plantea este artículo es que se trata de una cuestión altamente peligrosa, pues la situación en el mundo hoy va a continuar yendo de mal en peor, a no ser que se produzca un cambio rápidamente.

Para empezar, el mundo necesita un foco, un punto al que dirigirse, o que sea omnipresente en la actividad de las instituciones internacionales y las de las grandes potencias, con el surgimiento de una estructura mundial de pensamiento que ello conlleva. Algunos pensadores en Occidente han observado "el fin de las grandes narrativas" y el fin del "progreso" y la “modernidad". De sus análisis, cargados de etnocentrismo, brota un enorme sentimiento de impotencia. Las cosas siguen ese curso y el mundo (entiéndase Occidente) no da más de sí, y solo puede describirlo y observar los cambios, sin hacer nada. Como mucho,se puede denunciar la situación por medio de utopías aun cuando ya no queda utopía en la que todos estén de acuerdo en el mundo actual. Todo esto sucede mientras el mundo se vuelve más mundo que antes, debido a la caída de las barreras políticas e ideológicas que antes lo dividían, el avance irrevocable de un capitalismo sin competencia y la revolución de las comunicaciones.

En el vacío del proyecto mundial, se ha colado el proyecto de los internacionalistas más poderosos: "la guerra contra el terrorismo". Este proyecto se ha presentado desde el inicio de la guerra, sea cual sea esa guerra, como un proyecto para el mundo. La guerra significa violencia, asesinato y destrucción de recursos. También significa invertir en la industria armamentística y dedicar mucho dinero a ello. Significa, por otra parte, declarar la alarma y provocar la movilización por razones de odio, además de la producción de ideologías y doctrinas que justifican tanto la guerra y como el odio, dando preferencia siempre a los poderosos de la industria bélica y armamentística, y a los ricos y aquellos que controlan la información.

La guerra contra el terrorismo fue la prioridad estrella de la administración de Bush hijo, que provenía de una familia petrolera acaudalada. Su padre había sido presidente antes que él, y previamente, director de la CIA. Él mismo se rodeó de los máximos representantes neoconservadores, que creían firmemente en las virtudes de la violencia para hacer un mundo más seguro para los estadounidenses y para que el siglo XXI fuera su siglo. La guerra contra el terrorismo es también muy útil para Israel, armado hasta los dientes y apoyado de forma escandalosa a la par que rastrera por EEUU. La guerra permite a Israel abrir un paréntesis en la lucha palestina y despojar a los palestinos de su lucha, habiendo sido ya despojados de su patria ocupada. Desde que EEUU decidió inmiscuirse en la lucha siria hace aproximadamente año y medio, quedó patente que lo que hacía era insertar la cuestión siria en la guerra contra el terrorismo. Con ello, los revolucionarios sirios fueron despojados de su causa y, a cambio, se les dio una a los semejantes de Bashar al-Asad. "La guerra contra el terrorismo" conviene mucho al régimen de la dinastía asadiana cuyo imponente ministro de Asuntos Exteriores dijo hace unos días que un terrorista es "todo aquel que se levanta en armas contra el Estado". Esto le permite, igual que a Israel, convertir toda resistencia en una forma execrable de terrorismo, a fin de que las potencias internacionales se posicionen a su favor. La guerra contra el terrorismo es también muy conveniente para la Rusia de Putin, por ejemplo, porque permite echarle el guante a Siria. Así, hoy, "la pobre Siria parece un hueso entre los colmilos de un perro", tal y como dijo el gran poeta sirio que murió joven, Riad al-Salih al-Husayn [1]. Por último, la guerra contra el terrorismo es muy útil para los gobernantes de todos los países árabes sin excepción, porque les permite despojar a sus gobernados de armas y de política, y ponerlos bajo las órdenes de los poderosos que gobiernan. 

Se dice que Rifaat al-Asad, hermano de Hafez al-Asad y vicepresidente suyo en su momento, además de tío de Bashar y dirigente de las Brigadas de Defensa, la formación militar-securitaria responsable de las masacres de Tadmor en 1980 y Hama en 1982, dijo: "Di Palestina y erige las horcas". Parece una frase demasiado inteligente como para que la dijera Rifaat, pero una similar sirve como lema para la guerra contra el terrorismo: "Di terrorismo y prepara las horcas". O "Di terrorismo y ocupa países, inaugura cárceles como Guantánamo o Abu Guraib, o destruye países como Chechenia, Afganistán, Iraq, Gaza y Siria. Los islamistas tienen su propio equivalente: "Di islam y degüella a quien quieras" o "Di que Dios es grande y confisca todos los bienes públicos y privados que gustes".

"La guerra contra el terrorismo" es un asunto central en el Estado, que debido a que se encuentra luchando contra el terrorismo, no puede considerarse terrorista. Ni EEUU, ni la Rusia de Putin, ni Israel, ni los Asad han sido nunca fuerzas terroristas. Ello a pesar de que la última de ellas ha provocado una ingente crisis internacional que a día de hoy se ha cobrado la vida de 470.000 sirios según publicaba The Guardian hace unos días, y ha dejado un total de muertos, impedidos y heridos, que ronda los dos millones, lo que supone más del 11% de la población siria. Eso no es terrorista, porque los terroristas son aquellos que se resisten a su gobierno, y al hombre que tiene en su historial la destrucción de Grosny. Todo aquel que tiene un Estado no es terrorista, y de hecho conviene que sea nuestro aliado en la lucha contra el terrorismo, aunque sea un despreciable asesino como Bashar al-Asad.

La lucha contra el terrorismo como una cuestión internacional no implica que una cuestión claramente securitaria con la que deben tratar los cuerpos policiales se convierta en aquello a lo que aspiran las políticas de los estados y las corrientes de pensamiento, sino que es mil veces peor. Lo que permite es que los poderosos se erijan sobre los cuellos de los débiles, y que los poderosos y ricos ejerzan la autoridad en un mundo que nunca había visto tal concentración de riqueza y poder, ni tal falta de sentimientos por parte de los poderosos y ricos que gobiernan, ni tal salvajismo por su parte.

Pero si hemos aprendido qué es la guerra y cuál es su sistema, ¿qué es, pues, el terrorismo y quiénes son los terroristas? Lo cierto es que la autoridad conoce el terrorismo, y el terrorismo, por tanto, está en manos de quienes llevan a cabo la guerra contra el terrorismo, y quienes la escogen como punto de focalización global. El terrorista es quien yo, el poderoso y rico dueño del ‘Estado’, decido que representa una amenaza para mí. Toda revolución y toda oposición armada es terrorismo, según dicha lógica.

Los terroristas de hoy tienen dos características claras: la primera es que son débiles, pues en su mayoría no son estados. La tendencia general es considerar que todos los estados son algo bueno (esa ha sido la evolución de Bush hijo a Obama), y los no-estados son todos malos, siendo la resistencia al “Estado” lo peor de todo. En contrapartida, la guerra contra los terroristas es buena, pues da trabajo a la industria armamentística y sus empresas, y permite probar las nuevas armas y entrenar a las fuerzas armadas, sin ser una carga para los presupuestos, tal y como dijo el luchador contra el terrorismo, Putin, sobre su guerra del lado de los asadistas. La segunda característica de los terroristas es que a día de hoy, el 100% de ellos son musulmanes. Esta es una característica cada vez más acentuada que, o bien nos llevará a un sectarismo internacional que regresará a la Edad Media sobre las bases de la ultra-modernidad, o bien a una gran masacre contra los musulmanes. No es necesario que la masacre tome la forma de cámaras de gas en cuarteles de detención según el precedente nazi, pues nada impide que se trate de una masacre química (el primer ensayo fue la masacre de Bashar al-Asad en Al-Ghouta oriental en agosto de 2013) o nuclear (a la que Putin hizo referencia hace dos meses). La realidad es que probablemente veremos un primer capítulo de esta masacre en Siria donde las posibilidades de que Bashar al-Asad se mantenga como gobernante son cada vez mayores, aun cuando el número de sus víctimas llega al medio millón.

Los islamistas, y especialmente la corriente salafista yihadista, están verdaderamente preparados para el terrorismo, pues no diferencian entre lo civil y lo militar, lo que refuerza la debilidad de su sentimiento humano y social, y ha provocado un daño alarmanteen Siria, Iraq y Afganistán. Sin embargo, la guerra contra el terror no es una guerra contra terroristas habituales, sino un enfrentamiento mundial para que los poderosos dominen e impongan su autoridad mundial sobre los pobres y débiles en todas partes. Si uno mira desde la perspectiva internacional, verá que esos terroristas apenas suponen un problema de seguridad, y que enfrentarse a ellos no debería haber sido principal objetivo en un mundo que insiste en alejar la paz y la política y que precisa continuamente de la guerra.

Queda decir que la guerra contra el terrorismo, como punto de referencia global es lo que explica el acuerdo estadounidense-ruso que sigue sorprendiendo a muchos. No es que los estadounidenses, que han inventado esa guerra, no sepan qué decir cuando Rusia se adentra en el escenario sirio bajo el amparo de su propia invención, sino que, más bien, ello obedece a cuestiones estructurales más profundas: el mundo de los poderosos y los estados contra los débiles desperdigados. La guerra contra el terrorismo es el terrorismo de los poderosos contra los combatientes desperdigados y desorganizados, más que la guerra de los poderosos contra los débiles.

El Estado de hoy es un terrorismo organizado, o bien, el monopolio del proyecto del terrorismo y la definición del mismo y de la legalidad. Se trata de un terrorismo organizado contra toda resistencia. Putin, Obama, Bashar y Netanyahu están muy próximos entre sí en este sentido, que es mucho más importante que cualquier otro, pues es el de la guerra interminable.

[1] Poeta sirio nacido en Daraa en 1954 que murió en circunstancias sospechosas en 1982.